Actividad política

Es de suponer que en ningún momento dejó de ser un político ya que sus ideas, que en la época se calificaban de izquierdistas y lo llevaron al juicio de 1919, lo acompañaron hasta su muerte. Es de suponer, también, que el paso de obrero a propietario en 1926 ha debido provocar el abandono de su militancia en la UGT. Algún tiempo después, los socialistas le achacaron que sus manifestaciones en un mitin en defensa de la justicia social eran incompatibles con su condición de secretario de la patronal pamplonesa (7)

Aunque el Partido Republicano Autónomo estaba establecido en Navarra desde 1914, al comienzo de los años ‘30 la organización republicana en Navarra destaca por estar más basada en organizaciones locales que estructurada como partidos políticos pero, a raíz del 14 de abril de 1931, los partidos republicanos nacionales empiezan a organizarse y los republicanos navarros comienzan a alinearse según las diferentes tendencias.

Frente al Partido Republicano Autónomo, el 29 de agosto de 1931 se  constituyó en Navarra el Partido Republicano Radical Socialista, cuyo primer presidente fue Ernesto Marcos, y para fines de 1932 era el mayor partido republicano de la provincia. Poco después empezaba a estructurarse el partido Acción Republicana, presidido por Manuel Azaña, que recogió algunos sectores del Partido Republicano Autónomo presidido por Mariano Ansó. En este proceso de diferenciación republicana, la tercera gran referencia la constituyó el Partido Radical. Este se desarrolló y desapareció en Navarra al socaire de su auge y declive nacional.

En 1931 Ramón Bengaray ingresa en el Partido Republicano Autónomo para, en 1932, pasar al partido Alianza Republicana Radical Socialista en el que fue elegido Presidente del comité Provincial de Navarra (7).

También en 1932 se comienza a editar en su imprenta el diario “Democracia. Diario de la República”, del que poseía 20 acciones (7) y en el cual escribía. Este diario da cuenta de la popularidad de Ramón Bengaray  al reseñar su participación en el acto de inauguración de un nuevo centro republicano en Navarra, en el que la concurrencia lo recibe con fortísimos aplausos (8).

En 1933 fue elegido Vocal de la Asamblea Nacional de Alianza Republicana Radical Socialista (7). El 13 de noviembre del mismo año la Junta Provincial del Censo Electoral lo proclama candidato en las elecciones para Diputados a Cortes por Navarra por su partido formando parte de la misma plancha los señores Aquiles Cuadra, Arcadio Ibáñez, Mariano Ansó y Joaquín Arteaga (13). Sin embargo, retiró su candidatura por lo que, finalmente, no participó en las elecciones.

La creación en Navarra de Izquierda Republicana el 29 de marzo de 1934 por parte de Mariano Ansó y Ramón Bengaray mediante la fusión de las organizaciones locales de Acción Republicana[1], el Partido Republicano Autónomo y el Partido Republicano Radical Socialista Independiente, pone fin al fraccionamiento y enfrentamiento interrepublicano de estos años. Su sede se fijó en el local del primero, en la Plaza de la República Nº 37 (así bautizó la República a la plaza del Castillo).

En los siguientes meses se adhirieron al nuevo partido 16 agrupaciones republicanas. En  1935 se adhirieron 11 organizaciones más y en 1936, después de las elecciones que ganó el Frente Popular, se incorporaron otras 14 organizaciones republicanas más (20).

En septiembre de 1935, junto con Leandro Villafranca,  José Javier Villafranca y Eucario Redín, introduce una instancia en el Gobierno Civil para establecer en Navarra una sección de la Liga de los Derechos del Hombre, dependiente de la Asociación General española. Su objetivo: secundar “los fines de la Asociación general establecida en Madrid para toda la República, la defensa de la conservación y libre ejercicio, dentro de las leyes, de los derechos naturales e imprescriptibles del Hombre, cuales son la Libertad, la propiedad, según el concepto que determine la ley, la seguridad personal y la resistencia a la opresión (3).

Los dos Villafranca (padre e hijo) firmantes de esta instancia formaban parte de una familia de gran raigambre republicana. Leandro Villafranca (1871-1936) fue comisionista, agente de negocios y representante. Republicano y anticlerical, al estallar la guerra civil, se refugió en Oroz-Betelu, pero fue sacado de allá y fusilado a los 65 años de edad. Su hijo, José Javier, se refugió también e Oroz-Betelu y logró salvar su vida pasando a Francia (3).



[1] Fundado en 1930 por Manuel Azaña.

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